19 de Octubre, 2007, 1:07: GayhuancayoSexualidad
A continuación y debido a las múltiples consultas de los varones sobre las medidas, damos las estadísticas de los tamaños de pene en estado de erección, siendo algo promedio y no valorativo, reiterando que no es lo fundamental en el goce de la mujer como ya lo desarrollamos en los distintos artículos sobre el compejo de pene pequeno.

PEQUEÑO: 14cm o menos: 28,3% de los varones
NORMAL: 15cm-17cm 50,3% de los varones
GRANDE: 18cm-20cm 15,2% de los varones
ENORME: más de 20cm 6,2% de los varones.

Estas estadísticas muestran el resultado de la encuesta del "Informe Kinsey".

Según ellos el tamaño medio en erección, tomado de la base del pene hasta la punta del glande, es de 15,64 cm de largo.

7 de Octubre, 2007, 21:29: GayhuancayoSexualidad
Hay muchas teorías, pero los expertos todavía no han encontrado un motivo que valga para todas. Algunos prefieren razones ligadas al período prenatal, otros a experiencias infantiles. Hay centenares de explicaciones posibles pero la verdad es que nadie está realmente seguro y es probable que haya diversas explicaciones para personas distintas.
Algunos lo niegan, rechazan sus sentimientos, buscan una pareja del sexo opuesto para demostrarse a sí mismos que no lo son realmente. Algunos pueden convertirse en homófobos, es decir, que odian a los gays, porque despiertan su atracción. Algunos experimentan la homosexualidad, pero no se consideran gays. Muchos buscan la felicidad sexual con otros hombres, habitualmente en lugares públicos, salvando las apariencias en casa, en su papel de heterosexuales felices con la mujer.

El momento más importante en la vida de un gay es aquel en que decide, identificarse como gay, reunirse con otros gays, sentirse feliz con su condición y, tal vez, adoptar un estilo de vida gay. Puede ocurrir a cualquier edad, pero habitualmente ocurre entre los dieciséis y los veinte años. Puede ser la consecuencia de una adolescencia dolorosa y solitaria, cuando el chico o la chica se da cuenta de la atracción que siente hacia el mismo sexo, pero no sabe qué hacer y tiene miedo de decírselo a sus padres y a los amigos por temor de su rechazo.

A partir de los años 70, los psiquiatras se han puesto de acuerdo en el hecho de que la homosexualidad no es una enfermedad, sino una expresión sexual normal.

28 de Septiembre, 2007, 20:21: GayhuancayoSexualidad
Polémica afirmación de prestigioso oncólogo italiano Umberto Veronesi, de 81 años y candidado a premio Nobel de Medicina. La conclusión se basa en que se atenúan cada vez más las diferencias entre hombres y mujeres.

Dentro de por lo menos tres generaciones, el mundo evolucionará claramente hacia un "modelo único" en el que predominará la bisexualidad. Lo afirmó, levantando un revuelo, el oncólogo Umberto Veronesi: 81 años espléndidos, varios matrimonios y media docena de hijos, que es uno de los más famosos científicos de Europa. Veronesi está terminando sus vacaciones en el mar y no se tiró atrás cuando varios medios de prensa italianos le pidieron evocar un tema que ha formado parte de la movida veraniega europea en playas y salones.

Al diario "Il Reformista", el gran especialista en cáncer -candidato al premio Nobel que casi todos los años viaja a la Argentina a dar conferencias-, le dijo que "se atenúan las diferencias entre hombres y mujeres". El hombre no debe luchar como antes por la supervivencia suya y de la especie y produce, por tanto, menos hormonas andrógenas. La mujer, que vive una revolución que la afirma cada día en nuevos roles, también "hace" en su organismo menos estrógenos. "Los órganos de la reproducción se van atrofiando lentamente", explica.

Abruptamente está en cuestión la famosa, mítica frase: "Yo Tarzán, tu Jane", que la literatura y el cine convirtieron en el paradigma de los tradicionales géneros sexuales. Ahora, con el desarrollo de la fecundación artificial y las clonaciones, el sexo no es el único camino para la procreación. Hay que recordar las hipótesis científicas y de ciencia-ficción que pronostican que antes de un siglo quienes quieran hijos propios harán fecundaciones artificiales y serán eficaces incubadoras -hoy consideradas fantásticas- las que se encargarán en nueve meses de tener maduro y listo para sus padres a lo que en nuestros días llamamos un recién nacido.

ImageVeronesi cree que el sexo seguirá siendo una realidad pero "como gesto de afecto y no como vía a la reproducción". No será ya importante si elegimos hacerlo con una persona del mismo sexo o no. ¿El resultado? Una creciente realidad del "modelo único" bisex. Pero ¿será así "professore"?

Esta vez, la pregunta le fue formulada a Veronesi por el "Corriere della Sera" de Milán, la ciudad donde el científico dirige el Instituto Oncológico Europeo, un centro de lucha contra el cáncer de prestigio mundial. Con una sonrisa, pero partiendo de bases científicas, Veronesi responde que la bisexualidad "será el precio a pagar por la evolución natural de la especie humana. Y creo que el precio es positivo".

El "professore" sostiene que las mujeres han asumido, en las últimas dos décadas, roles cada vez más activos en las sociedades y esto lleva "a atenuar las diferencias sexuales. Tendremos hombres menos viriles y mujeres más masculinas. Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, la vitalidad de los espermatozoides ha caído a la mitad", afirma.

La sexóloga Chiara Simonelli, docente en la Universidad La Sapienza de Roma, entrevistada también por el "Corriere", apoyó la perspectiva de Veronesi. "Habrá una mayor libertad de los estereotipos y los prejuicios. El fenómeno está en sus comienzos. Para que tenga más consistencia deberemos esperar otras dos o tres generaciones".

Veronesi dice que la revolución ya comenzó, es biológica y cultural. "Los cambios de mentalidad y las evoluciones genéticas son fenómenos que se influencian entre sí".

Eva Cantarella, que ha escrito un libro sobre la bisexualidad en las sociedades antiguas, afirma que antes "no había posibilidad de tener relaciones sexuales eligiendo con quién, sino respetando determinadas reglas, concedidas sólo a los hombres". Dice que los hombres adultos podían tener relación con jóvenes "pero sólo manteniendo el rol activo". Los jóvenes, cuando se hacían adultos "abandonaban el rol pasivo". ¿Y las mujeres? "Mujeres y madres. Sólo amor conyugal".

Eva Cantarella, que ha escrito un libro sobre la bisexualidad en las sociedades antiguas, afirma que antes "no había posibilidad de tener relaciones sexuales eligiendo con quién, sino respetando determinadas reglas, concedidas sólo a los hombres". Dice que los hombres adultos podían tener relación con jóvenes "pero sólo manteniendo el rol activo". Los jóvenes, cuando se hacían adultos "abandonaban el rol pasivo". ¿Y las mujeres? "Mujeres y madres. Sólo amor conyugal".

17 de Septiembre, 2007, 19:22: GayhuancayoSexualidad

Comunicarnos es la mejor manera de solucionar los desacuerdos, de marcar límites y definir qué relación queremos llevar y cómo. Pero cuando las cosas se guardan, se omiten, se vuelven como piedritas que lastimarán por mucho tiempo.

He pensado en una persona con la que salí hace tiempo, un gran ser humano lleno de talento, de ideas y una nobleza enorme. Pero la relación no funcionó a pesar de todas las características tan buenas que él tenía y nos hacían tan similares.

La razón era evidente, y por más que lo intentáramos, jamás se superaría: él no era capaz de comunicarse.

Literalmente pasaba las citas sin hablar o comentando muy poco acerca de lo que yo decía, por lo que empecé a culparme y creer que de plano no le interesaba lo que hablaba.

Luego lo vi interactuando con sus amig@s y fue sorprendente que incluso con ell@s su interacción fuera tan limitada y ahí me di cuenta que el silencio era parte de él y que por más que yo intentara no cambiaría.

Hablé con él, le escribí, en fin, hice de todo para comunicarle realmente lo que sentía y lo importante que es la comunicación, pero nada funcionó.

descripcion

Entendí que el silencio también es violencia y me estaba afectando, porque omitía algo que le correspondía hacer: hablar y decirme lo que sentía, lo que pensaba, porque aun no desarrollo el talento de leer la mente.

Digo, si le costaba trabajo decirlo pues pudo haberlo escrito, no sé, algún modo de sacar lo que traía; porque también es cierto que la comunicación es un proceso que debe aprenderse y practicarse.

Comprendí que muchas veces creemos que los demás nos han entendido y lo damos por hecho, cuando no siempre es cierto, ya que tenemos conceptos distintos, comprendemos diferente, y si sumamos que a veces sólo damos vueltas y no somos claros, JAMÁS nos podremos dar a entender.

Mediante la comunicación se pueden hacer acuerdos, marcar límites y definir qué relación queremos llevar y cómo.

El comunicarnos es la mejor manera de solucionar los desacuerdos, hablando un tema a la vez y siendo claros. En ocasiones queremos hablar al momento, pero cuando tenemos coraje o dolor no es fácil ser objetivos ¿por qué mejor no hablar después con más tranquilidad y precisión?

Lo peor viene cuando se guardan las cosas que no nos gustan y se sacan en el momento más inadecuado: cuando se discute y se lanzan como ataque. ¡Es lo peor! Porque las cosas se comentan conforme pasan las situaciones y estemos tranquilos para hacerlo.

Si no se dice lo que nos molesta se vuelven piedritas que lastimarán por mucho tiempo o saldrán en el momento menos indicado.

La comunicación para mí es fundamental en cualquier relación y de cualquier tipo porque eso te une y te permite ver con quién estás, qué piensa, cómo ve la vida, qué quiere y nosotros ser claros en respondernos estas preguntas.

Sé que no es fácil y que muchas personas temen expresar lo que sienten, pero esos temores se convierten en barreras que limitan y encierran, volviendo insuficiente el sentimiento, los sueños y las ilusiones para seguir juntos.

Como escribiera el español Miguel de Unamuno: “Tu desconfianza me inquieta y tu silencio me ofende”.

Luis Miguel Tapia Bernal/Anodis